martes, 8 de julio de 2008

El inicio

Comenzó en enero con la visita al médico de cabecera, creo que tuve suerte de que fuese una mujer; admitió mi problema, menos mal... Tuve que mostrarlas, con el cuerpo en tensión, la mirada al suelo y unas ganas terribles de estar en mi cama abrazada a la almohada. Un volante para el cirujano y a esperar. Creo que me fui contenta a casa, recuerdo que pensaba: "en un par de semanas me arreglarán estos pechos y podré volver a ser la de siempre."
Pasaron los días y por fin la visita al cirujano, un hombre mayor, de nuevo desnudarme... me miró con desgana y sólo dijo que con levantar un pecho estaba solucionado... que el seguro no paga eso, que me iba a mandar al cirujano plástico casi por pena, pero que si quería arreglarme esto tendría que ser por privado. Más de 5000 euros vale la operación.
El mundo se me vino encima, yo que entraba esa consulta casi sonriendo, pensando que de ahí a darme la cita para la operación... ilusa. Me llevé días sin dormir, buscando por internet alguna forma de solucionar esto, quería desaparecer. Mé miraba día tras día cada vez con mas asco... me asqueaba a mi misma y le daba la razón a aquel tipo que contó aquello de mi.

A finales de Marzo por fin la cita con el cirujano plástico, me lo pintó todo muy mal: muchas cicatrices, pechos desiguales, etc. Ahora sé que lo hizo para probarme, porque no ha quedado tan mal cómo me lo puso. El 6 de Junio me operé por fin... tras muchos meses de incertidumbre pensando cuando llegaría el día.



Tres días ingresada, una sensación de gravedaz y tirantez increíble. Dolor, calmantes suero, miedo de ver el resultado. Me pesaban... los puntos tiraban, los hematomas de un tamaño descomunal dolían muchísimo. Sin poder dormir bien, sin poder moverte bien, con angustia día tras día viendo los cambios...
Tras la operación la recuperación es bastante lenta, pero segura.

No me avergüenza enseñar esto, nadie me conoce; y si algún día se supiese seguiría sin avergonzarme.

No son iguales, no son perfectas y aún les queda mucha recuperación... pero ya no tengo que esconderme delante de nadie, di darle la espalda a ninguna chica para cambiarme. Están duras, a veces se hinchan, tengo aún las cicatrices frescas... pero son normales.

Un duro golpe

A mis 22 años de vida, soy una persona infantil y sin suerte en la vida. Con una infancia bastante traumática paso mi vida soñando despierta con cómo sería mi vida sí... si qué?
No tengo amor en mi vida, la última vez que creí sentirlo fue hace 2 años, cuando lo conocí. Nunca me había sentido deseada por nadie, y creo que eso fue lo que me impulsó a tener una relación con él aún cuando no congeniábamos. Siempre había ayudado a esas amigas que desde bien pequeñas tienen problemas con sus novietes, aún sin tener experiencia siempre sabía qué decir y cómo ayudar, así que con esta relación haría mi mayor esfuerzo para ser la novia perfecta.

Poco duró aquella felicidad... tras dos meses de relación lo dejamos, me dejó, porque no era lo suficiente para él quizás? La verdad es que me da bastante igual... de esa corta relación sólo recuerdo el daño que me produjo descubrir al poco tiempo cómo fue contando un problema que tenía que haberse quedado entre los dos. Un problema sobre mis pechos, algo privado y vergonzoso que al parecer tuvo más importancia de la que creí. Sufría una asimetría congénita en los pechos, tras muchos problemas hormonales y de desarrollo, mis mamas estaban malformadas... el descubrir por terceras personas que se había burlado de mí de esa forma tan cruel...

Procesé todo tipo de sentimientos hasta coger verdadero asco por el género masculino, así me llevé mucho tiempo. Que ningún amigo se me acercara ni me tocara de una forma distinta a la de un amigo, porque si no... el pánico me invadía. Sentía terror si algún chico se interesaba por mí, no quería saber nada al respecto, me escondía en mi habitación durante días con el único consuelo de ver o leer historias de amor con finales felices...

Pronto noviembre hará un año, aquel día hablábamos de complejos y me decidí a mostrarme a una amiga. No me mintió con dulces palabras que quería oír, pero tampoco me repudió; me aconsejó ir al médico para mi problema de pechos y ahí empezó todo.



Aquí comienza mi cambio...?